Deus Irae
Era un conflicto entre Dios y una mortal.
A Dios le irritaba la terquedad de la mujer. Ella negaba las enseñanzas que había recibido. Calificó a Dios de vanidoso, ególatra e injusto, a sus ministros de mentirosos y serviles. Negó la existencia de ángeles y demonios, cielo e infierno, las experiencias de patriarcas y profetas, las visiones de los místicos, los milagros de los santos, las Sagradas Escrituras. Dudó de la vida después de la muerte y de la existencia del alma.
Un día ella murió. Dios puso en marcha el castigo. Modificó los hechos del Pasado. Tomó imagen a semejanza del Hombre. Puso un alma en todas las personas, aún en las que ya habían muerto. Creó el cielo y el infierno. Eliminó total y absolutamente. hasta de su propia memoria (el poder de Dios es infinito), a todo aquello que se oponía a la Verdad Suprema.
El alma de la mujer se desprendió del cuerpo y conoció la magnificencia del Reino Divino y la Gloria de Dios. Abrumada por la necedad en que había vivido aceptó sumisa su condena.
Dios existe!
María Celia Ibarra
11/3/99
0 comentarios